Desconectados es un juego de mesa hecho para compartir. No importa con quién lo juegues, una amiga, tu pareja, tu familia, o incluso un grupo de personas que recién conocés: siempre va a pasar algo. Porque el objetivo no es ganar ni competir, sino descubrir. Charlar. Reírse. Escucharse. Y volver a mirar al otro con curiosidad.
A diferencia de otros juegos para previas tradicionales, este apunta a otra cosa. Su magia está en las preguntas que propone y en cómo, sin darte cuenta, vas pasando de la risa a lo profundo. O de una anécdota graciosa a una confesión inesperada.

